miércoles, octubre 25, 2006

Canciones y verdades

Hay viejos pensamientos de actores muertos que interpretan funciones pasadas que no dejan de asaltarme y que no ahuyento.

Los altavoces, acompañando a mis dedos, murmuran:

It's only you, beautiful.
Or I don't want anyone.
If I can choose.
It's only you.
But how could I miscalculate...
perfect lies from a perfect dame.
If I can choose... it's only you.

Han pasado muchas cosas, algunas incluso serían consideradas por bastante gente como un avance. Incluso el futuro se aparece prometedor, tanto el inmediato como el lejano. Tan prometedor como yo lo haga.

Cada vez tengo más claro cómo soy y cómo quiero ser. Y cada vez tengo más claro que eso es una virtud, no paro de ver cómo la gente se engaña a sí misma a mi alrededor. Cómo justifican sus acciones y sentimientos en cosas que saben que son falsas pero les hacen sentir bien. Ellos sabrán, pero si alguna vez se derrumba su castillo de naipes, tal vez se sientan demasiado desorientados como para levantarse durante mucho tiempo.

Los altavoces, aún de fondo, dicen ahora:

Whatever poison's in this bottle will leave me broken sore and stiff.
But it's the genie at the bottom who I'm sucking at. He owes me one last wish.
So here's a present to let you know I still exist.
I hope the next boy that you kiss has something terribly contagious on his lips.

But I got a plan (I got a plan)
Drink (drift) for forty days and forty nights.
A sip for every second-hand tick.
And for every time you fed me the line, "you mean so much to me...".
I'm without you.

Bueno, tal vez nunca deje de echar ciertas cosas de menos, pero al menos sabré que ya se perdieron para siempre y que no debo pasarlo mal intentando que vuelvan.