miércoles, febrero 21, 2007

Gente

De algún modo, esta tarde, me he visto envuelto en una discusión absurda.
Situémonos, cafetería de la facultad, un compañero, un amigo y otro que se cree Dios y que ojalá no llegue a ser ni lo uno ni lo otro. El amigo está explicando algo y dice (en qué momento) que la visión en color es un lujo biológico. Que no es necesaria para sobrevivir. Dios, algo enfadado, dice que no. Que si no, no lo tendríamos y que todo lo que tenemos es imprescindible para vivir.
Yo estaba con la teoría de que la evolución nos ha dotado de mucho más de lo que necesitamos (p.ej.: dos riñones, muchos músculos en la cara o 7 metros de intestinos y no 6 y medio. El caso es que el tono de Dios empezaba a irritarme, pero quien me conoce sabe que es fácil que alguien no me caiga bien y no debería importar mucho, aunque debo decir que llamó gilipollas a los neurocientíficos que “creen poder contar cuántas neuronas hay en el cerebro o cuántas conexiones tiene”, porque eso es imposible. Lo cierto es que yo también tengo un buen ego, pero me gusta informarme de los temas antes de afirmar estupideces… una vez informado puedo decir todas las estupideces que quiera, pero ya puedo hacerme cargo de que lo son…
El caso es que la conversación, de algún modo, llegó al punto, y yo flipaba, de que los homosexuales deberían tener el matrimonio prohibido porque (atención!) los gays “van a putear a familias heterosexuales de vedad, con hijos, que quieren acceder a una vivienda protegida quedándosela ellos para follarse” y (atención !!!), en relación a su derecho a la adopción, “es más probable que un homosexual sea pederasta a que lo sea un heterosexual, porque si te gustan más cosas que las mujeres, es más probable que pases a otras cosas luego”
Verídico. Pero creo que es prudente que os vuelva a situar, para entonces mi amigo se había ido y sólo estaba con el compañero que le daba la razón (¿?) y el tipejo que se creía Dios. Todos estudiantes de filosofía.
Yo nunca tomaría en serio la afirmaciones en torno a la sexualidad que hace un tío cuya mayor fantasía sexual es perder la virginidad… pero así son las cosas. Cuando uno debe ser cruel, tiene que serlo, pero siempre desde la honestidad.
Yo, como no podía parar de flipar, le pregunté que de donde coño se sacaba sus datos, que si había ido a una cárcel y había preguntado qué porcentaje de pederastas eran homosexuales o si al menos se había tomado la molestia de preguntar a un psicólogo (le ofrecí darle la razón si ganaba al mejor de 5 psicólogos elegidos por él en la facultad de psicología de la Complutense, pero se ve que no quiso). No, me dijo que el sabía de muy buena tinta que era así y que lo había visto con sus “ojitos”.
Yo llevaba un rato ya intrigado por cómo funcionaba la cabeza del sujeto, ya que no parecía responder a las mismas leyes lógicas que cualquier persona. Estuve tentado de llevarle a un neurólogo “gilipollas” a ver qué le diagnosticaba. Es increíble que haya gente como esta y se pueda decir que son de la misma raza. Las mismas neuronas, pero decididamente, en otro orden.
¡Ah!, lo olvidaba. La cosa mejora aún más si os digo que el tío constantemente (a parte de levantar la voz) me decía que yo era un cerrado de mente que hacía por no comprender.
Eso no lo sé, pero como actor debo ser la leche, porque contener la risa histérica como en ese momento debe haber pocos que lo hagan.
Como no quiero discutir más el tema, no expondré mi opinión argumentada, se que pensáis algo bien parecido. Lo dejo como hecho de que estudiar años de filosofía no quitan la gilipollez a los casos límite (los sentimos, colaboradores de la COPE…)



P.D.: Dicen que sólo sobrevive uno de cada tres blogs a sus primeros meses. Los míos podrían citarse como ejemplo de la estadística, pero debo decir que yo sólo los he dejado en stand-by. Además nunca me ha gustado forzarme a escribir y hasta hoy no me había sentido con ganas (en inglés la expresión es más sugerente “I haven´t felt like writing till today”). No me había sentido como escribiendo…
Si quisiera hacer un informe de lo que ha ocurrido desde las últimas veces que escribí, sería inexcusable obviar la sustancial mejora de mis relaciones con mis compañeros de la facultad, a los que ahora llamo “amigos”, mi re-toma de contacto con mi ex-novia, aunque ella parece menos interesada en la que fue la “persona de su vida” durante un año y medio de lo que me gustaría y alguna otra cosa. Pero no quiero.
Sólo quería contar, a quien lea esto y le interese, que he escrito antes algo que subiré a la Hoguera y a The Eye, que he estado leyendo cosas que escribí y me he dado cuenta de que algunas cosas me gustan más de lo que recordaba y que pretendo retomar el tema de los blogs, al menos por un tiempo, aunque con algo de calma.